Saturday, February 8, 2020

Verbos 'elegantes': resultar

En español hay unos cuantos verbos 'plebeyos' que uno nunca debe usar si quiere aparentar un nivel intelectual que generalmente no tiene. En esos casos, es obligado evitar sistemáticamente los verbos haber, tener, hacer o usar y sustituirlos por los mucho más 'elegantes' existir, disponer de (o contar con), llevar a cabo (o realizar) y utilizar.  Un caso un tanto peculiar es el verbo resultar, que se usa a menudo en sustitución del verbo ser aunque, como vamos a ver ahora, con connotaciones más complejas. El DRAE atribuye al verbo resultar varios significados, que merece la pena examinar. Veamos.

1. intr. Dicho de una cosa: redundar (venir a parar en beneficio o daño).

Ni 'redundar' ni 'venir a parar' son dos definiciones muy acertadas, se mire como se mire. Para empezar, no son definiciones, sino sinónimos, y los dos plantean problemas.

Con respecto a 'redundar', hay un problema de coherencia. Si la instalación de un ascensor redunda en beneficio de los vecinos, ¿tenemos que entender por eso que el ascensor es 'redundante'? Tal vez sería preferible dejar que redunden sólo las cosas repetitivas y decir simplemente que la instalación del ascensor 'beneficia' a los vecinos.

Con respecto a 'venir a parar', no me tomen el pelo, por favor. Por más vueltas que le demos, la instalación de un ascensor ni viene, ni para. Uno espera de un buen diccionario que le explique las expresiones coloquiales, no que se las ponga como definición de otras.

Sea como sea, la fatiga que se ahorrarán esos vecinos subiendo escaleras no será el 'resultado' de la instalación del ascensor, sino una consecuencia. Que no es lo mismo. El número 4 es el resultado, no una consecuencia, de sumar 2 y 2. No es algo que tal vez suceda después de que hagamos una suma. La suma es una operación, y las operaciones tienen, por definición, un resultado.

2. intr. Dicho de una cosa: Nacer, originarse o venir de otra.

Tomamos nota, aunque con decir 'provenir' quizá habría sido suficiente. De cualquier modo, sean cuales sean las palabras que usemos, en esa definición todavía falta algo. La mostaza tiene su origen en Dijon, pero no por eso 'resulta' de Dijon. Lo que sí podríamos decir es que la mostaza fue el 'resultado' de un experimento que un día se le ocurrió hacer a alguien en Dijon.

Este ejemplo nos permite entender mejor la confusión mental de la RAE: los sucesos tienen consecuencias, mientras que los procesos tienen resultados. La aparición del número 4 en mi pantalla es una consecuencia de que yo haya apretado los botones 2 + 2 en mi calculadora, pero el número 4 es el resultado de sumar 2 y 2.

3. intr. Dicho de una cosa: Aparecer, manifestarse o comprobarse. [Ejemplos:] “Su figura, aunque desgarbada, resulta noble”. “La casa resulta pequeña”.

Esos tres verbos que nos proponen como definición son suficientemente vagos para no explicar nada. Mientras no añadamos una larga lista de puntualizaciones, ninguno de ellos será sinónimo de 'resultar'. Tratemos pues de sacar alguna conclusión a partir de los dos ejemplos.

En los dos casos da la impresión de que el hablante quiere dar a la frase un carácter personal. Evidentemente, la persona del primer ejemplo no es un verdadero aristócrata, sino alguien que inspira la sensación de nobleza a quien nos habla de él. Si dijéramos simplemente que "su figura es noble", estaríamos haciendo una afirmación objetiva y, por lo tanto, independiente del contexto.

Del mismo modo, aunque una casa sea más grande que el promedio, puede resultar pequeña para las necesidades (o las pretensiones) del que habla. En estos dos ejemplos encontramos, pues, agazapado, un ego que busca protagonismo. La lingüística y la antropología no están tan distantes entre sí como se piensa.

4. intr. Llegar a ser.

Esta definición es bastante oscura. "Rigoberto llegó a ser bombero" no es lo mismo que "Rigoberto resultó bombero", ni siquiera como resultado de unas oposiciones. Y su sobrina Luisita, que tenía tres años, llegó a ser mayor con el paso del tiempo, pero nadie diría por ello que Luisita 'resultó' mayor. La RAE necesita perentoriamente aclarar esta definición.

5. intr. Tener resultado. [Ejemplo:] “Los esfuerzos resultaron vanos”.

Esta acepción está muy mal definida. Aquí, la expresión 'A resulta B' es en realidad una transposición de la expresión “resulta que A es B”. Así, el ejemplo que nos propone el DRAE lo traduciríamos como “resultó que los esfuerzos fueron en vano”. El significado de ese 'resultó que' equivale más o menos a “como supongo que no lo sabes, te diré que ...” Un buen recurso para aportar datos, pero también, en más de un caso, para dar lecciones no solicitadas. 

6. intr. Resaltar o resurtir.

Esta definición me sume en la más honda de las confusiones. Confieso que no conocía la existencia del verbo resurtir (DRAE: "Dicho de un cuerpo: Retroceder de resultas de un choque con otro"). No encuentro ninguna relación entre resultar, resaltar y resurtir. Que don Miguel de Cervantes me ilumine, por favor. 

7. intr. Producir agrado o satisfacción.

Esta última acepción requeriría alguna aclaración y algún que otro ejemplo. ¿Alguien espera oír alguna vez la frase “La guerra de las galaxias resultó a millones de espectadores"?

Yo, no.

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Wednesday, January 1, 2020

Tabúes morfológicos

He encontrado entre mis notas esta enumeración de lagunas léxicas, que en realidad son lagunas morfológicas. En términos llanos: hay palabras que nadie se atreve a usar porque "suenan mal", e instintivamente las sustituyen por otras. Es un círculo vicioso. Suenan mal porque nadie las usa, y nadie las usa porque suenan mal. Y, sin embargo, su construcción es perfectamente lógica. Lo peor de todo es que las palabras que usamos como sucedáneo sólo son sinónimos en el contexto de lo que estamos diciendo. Si ampliamos lo suficiente el contexto, la sinonimia se rompe. Algunos ejemplos:

Si Pedro es decente, podemos alabar su decencia, pero si padece no nos atreveremos a lamentar su padecencia. Generalmente preferiremos hablar de 'sufrimiento'. Cuando pensamos que un asunto nos incumbe, decimos que es de nuestra incumbencia, pero si pensamos que nos concierne no diremos que es de nuestra concerniencia. Existe también el sinónimo atañer, pero rara vez alguien se atreverá a decir 'atañencia'. Que yo sepa, Unamuno usó por lo menos una vez el adjetivo 'atañente'.

El que tiene cierta cosa sólo está autorizado a ser tenedor en un contexto financiero o de seguros, pero en lenguaje corriente evitamos usar esa palabra y preferimos decir 'poseedor'. El que mata es matador (aunque sólo de toros; en los demás casos, es asesino). El que mete, en cambio, no es metedor, sino introductor. Cometer y perpetrar son posiblemente sinónimos pero, mientras el que perpetra es perpetrador, el que comete no es cometedor, sino perpetrador también.

La acción y el hábito de fumar no tienen sustantivo. Según el DRAE, una fumada no es un acto de fumar, sino una "porción de humo que se toma de una vez fumando un cigarro" (¡también la RAE confunde cigarro con cigarrillo!). Podemos paliar la carencia de ese sustantivo con la palabra 'tabaquismo', pero sólo cuando el contexto lo permita, ya que el tabaquismo es, estrictamente hablando, una adicción, y el término hace referencia al tabaco, no a la inhalación de su humo. El hablante sin prejuicios puristas, sin embargo, necesita la palabra y no se amilana. En un restaurante de Costa Rica leí una vez "No se permite el fumado".

De 'heder' se deriva 'hedor', pero en lugar de decir hediente preferimos decir maloliente.El que ama a Filomena es su amante. Pero el que quiere a Filomena no es su queriente, sino... también su amante. Merece la pena comentar, de paso, que el español es la única lengua que conozco en que el verbo amar es sustituido casi siempre por querer. Que no es ni precisamente lo mismo. Materia para psicoanalistas.

Y, para terminar, hay un problema de coexistencia entre competir y competer. Los dos comparten el sustantivo 'competencia', lo cual a veces puede ser causa de confusión. Es cierto que interferir genera interferencia, pero el sustantivo de maldecir es maledicencia, y el de convenir, conveniencia (contradiciéndose con el sustantivo de avenir, que es avenencia). ¿No podríamos, pues, para evitar confusiones, adoptar la variante 'compitencia'?

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