Créanlo ustedes o no. Las personas hace años
que tenemos nuestros derechos humanos, pero en el diccionario quedan
todavía palabras oprimidas por la esclavitud. Fíjense, por ejemplo,
en la palabra 'gaje'. ¿Alguien conoce un gaje que no sea del oficio?
Es más, ¿alguien ha visto alguna vez un gaje solo, sin nadie que lo
acompañe? Pues no. Los gajes van siempre juntos a todas partes. De
la mano del oficio. Además, los gajes aparecen siempre al final de
la conversación, los pobres. ¿Queréis terminar una conversación
aburrida, y no sabéis cómo? Nada más fácil. Levantáis una ceja,
miráis al suelo con aire resignado, y suspiráis: "Qué le
vamos a hacer, chico. Son gajes del oficio". Y ya tenéis vía libre para iros al cine con Purita.

This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License.
No comments:
Post a Comment